viernes, 2 de septiembre de 2011

Juego Eterno


Lo cotidiano se volvió denso,
y lo que antes divertía y estimulaba
con el tiempo se extinguió.
Ya no es graciosa su sonrisa.
Ya no es cómplice su mirada.
Como queriendo anunciar el triste final
el ambiente se pone denso,
se vuelve eterno…
Al acostarse en su cama
ya no intenta imaginar su cuerpo
ni sentir su cabeza apoyada en su pecho.
Solo se acuesta porque desea dormir.
Y cada día es una mochila,
cada palabra una piedra.
Hace tiempo
lo que admirabas parece normal
y lo que importaba
pasó a ser natural.
No tiene que ver
con que hay miles de ojos mirando
y para ver.
Es solo que el amor es un juego,
y cuando se vuelve aburrido
ningún adulto lo quiere jugar.
Lo peor de todo,
es que nunca se vuelve para atrás.

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