miércoles, 22 de junio de 2011

Hoy un nene que hizo acordar...


Los nenes juegan a saludar;
es extraño como el saludo
se vuelve una obligación para muchos adultos.
La simpleza de sacar una sonrisa agitando una mano
es mas real que la lluvia sobre el cemento,
o que un montón de chatarra en una esquina.
Y todo esto me hace acordar
cuando nada importaba lo material,
cuando los aviones me gustaban
por el simple echo de volar,
a cuando un pedazo de tierra y pasto
era el mejor juguete con el cual jugar,
a cuando me acariciaban sin pedir nada a cambio,
a cuando los días eran largos,
a cuando el sueño llegaba por tanto reír,
y no por un cansador día de trabajo,
me hace acordar a cuando creía
que todos mis sueños se podían hacer realidad,
a cuando un tren me parecía algo maravilloso,
a cuando el mar era otro mundo para mi.
Ahora que nada huele,
que poco ríe, y que si te hablan
es por algo a cambio,
lo único que me queda para seguir sonriendo,
para seguir volando, para seguir soñando
es el amor,
que se despide de mi
con una mano que se agita suavemente,
como la de un chico jugando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario