sábado, 24 de diciembre de 2011

Elijo

No me veo reflejada en mi imagen,
a veces dudo de lo que estoy viendo.
Andando tranquila por los lugares que me hicieron feliz
desconfío de mi misma y de mis deseos.
Lo único propio que tengo 
son esos abrazos sinceros 
que me sacaron de las noches mas oscuras y tormentosas
con las cuales, por un momento,
aprendí a convivir.
Mi pecho,
apretando todo lo que hay dentro,
se vuelve del tamaño de una naranja
cuando intento inútilmente
llevarme a donde vaya esos abrazos físicos.
Donde voy a estar no entran 
ni sonrisas, ni tortas, ni plazas ni miradas.
Lo que antes daba fuerza para correr cualquier piedra
hoy es una carga parecida a la culpa
que espero abandonar cuanto antes.
A veces creo que alejar todo lo que construí
es como suicidarse pero sin morir.
Y cuando pienso ésto, 
el corazón se detiene por un segundo
y no se con qué fuerza
inconscientemente comienza a latir.
El miedo nace no por la palabra olvido,
sino por necesitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario