martes, 3 de enero de 2012

Egoísmo

Tres platos en la mesa.
Ocho para el mate.
Un cuarto vacío.
Toda una casa sin aire.

Alguien soñó un sueño
que se rompió por otro deseo.
Y cual vale más?
se pregunta ese concinte
que siempre esta listo para señalar.
Qué tristeza será mas profunda?
Quién tiene pensado llorar más?
El egoísmo se descontrola
cuando saca a bailar al deseo.
La culpa como consecuencia, 
solo dificulta la satisfacción.

Alguien soñó con una mesa eternamente para cuatro.
Otros soñaron con 9 sobrinos para cuidar.

Pero siempre 
hay alguien que con su mirada fija y decidida
destruye todo lo construido a su alrededor.
No es culpable, pero tampoco inocente,
seguramente tenga una razón.
Y aunque nadie lo sepa,
en su pecho siente la presión de la duda
que nunca se imagino llegar a provocar.

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